QUÉ ES EL CUENTO
Antes de referirnos al cuento, es conveniente comenzar por el aspecto más general del que forma parte.
Género es el modo o manera de hacer una cosa y por lo tanto género literario es el modo o manera de hacer literatura, es decir hacer arte que emplea la palabra como instrumento, tanto escrita como oral. Se considera género literario la fábula, el cuento, la novela, el drama, la tragedia, la comedia, la poesía, el poema, el ensayo y hasta el “gran periodismo es literatura bajo presión”, como dice Juan Villoro. Repasemos cada uno de estos géneros presentando las definiciones elementales y formales del Diccionario de la Academia Española, de otras fuentes y algunas referencias de obras y autores cuya lectura se recomienda.
LA FÁBULA. Es una composición literaria, generalmente en verso, en que por medio de una ficción alegórica y de la representación de personas humanas y de personificaciones de seres irracionales inanimados o abstractos, se da una enseñanza útil o moral. La fábula no es más que una alegoría. En la fábula, como en toda composición análoga literaria, hay que distinguir:
1) el fin que se propone;
2) el argumento;
3) los caracteres de los personajes; y
4) la forma general y particular de la fábula.
La fábula original es una composición poética por su esencia y ha de escribirse en verso, porque la poesía no sólo la embellece por sus imágenes, su lenguaje especial y figurado y su mayor libertad gramatical, sino porque la rima le presta su armonía y ayuda a retenerla en la memoria. Cuando se intenta verterlas a otra lengua, han de escribirse en prosa, porque así es más fácil conservar en toda su pureza la belleza original.
Si la epopeya encontró en Homero su intérprete más ilustre, la poesía didáctica en Hesiodo y la dramática en Esquilo, la fábula fue perfeccionada por Esopo.
Las fábulas como narraciones de cosa que no son verdad ni tienen sombra de ellas, son llamadas Milesias, y las que llevan una enseñanza, Apólogas. Dice Miguel de Cervantes en Don Quijote de la Mancha (Tomo I, Cap. 47) “Y según a mí me parece, este género de escritura y composición cae bajo de aquel de las fábulas, que llaman Milesias, que son cuentos disparatados, que atienden solamente a deleitar, y no a enseñar: al contrario de lo que hacen las fábulas Apólogas, que deleitan y enseñan justamente” (Las Fábulas de Esopo Editorial Época).
Se recomienda leer a Tomás de Iriarte, Fábulas Literarias, escritas en verso.
EL DRAMA. Es una composición literaria en que se representa una acción de la vida con sólo el diálogo de los personajes que en ella intervienen, sin que el autor hable o aparezca. También puede definirse como un poema dramático de asunto lastimoso.
LA TRAGEDIA. Es una obra dramática de acción grande, extraordinaria y capaz de infundir lástima y terror, en que intervienen personajes ilustres o históricos. Usa estilo y tono elevado y desenlace generalmente funesto. Famosas son las tragedias de Esquilo, por ejemplo.
El género nació en Atenas en el siglo XV antes de nuestra era. La obra de Esquilo está penetrada de pensamiento por eso dice Aristóteles que los personajes de estas tragedias no se expresan retóricamente, sino políticamente. Algunas de estas tragedias son: Prometeo Encadenado, Los Siete sobre Tebas, Los Persas, Agamenón.
De Sófocles cabe mencionar: Antígona, Electra, Edipo Rey, Ayax. Federico García Lorca: Bodas de Sangre y Yerma.
LA COMEDIA. Poema dramático de enredo y desenlace festivos o placenteros.
LA POESIA. Expresión artística de la belleza por medio de la palabra sujeta a la medida y cadencia de que resulta el verso. En necesario leer a Pablo Neruda, Octavio Paz, Sor Juana Inés de la Cruz, Ali Chumacero, Rubén Darío, Federico García Lorca.
Dice Octavio Paz, “la historia de la poesía es inseparable de la del amor”.
Francisco de Quevedo escribió en verso El Parnaso Español, Las tres Últimas Musas Castellanas.
Eugenia Prado, Dices Miedo, Ceibo Producciones.
EL POEMA. Obra en verso o perteneciente por su género, aunque esté escrita en prosa, a la esfera de la poesía. Principalmente se da este nombre a las obras que son de una cierta extensión; poema épico, dramático.
LA SATIRA. Composición poética u otro escrito cuyo objetivo es censurar acremente o poner en ridículo a personas o cosas.
Juvenal, poeta latino, escribió Sátiras.
Aristófanes, poeta cómico griego, escribió sátiras políticas y literarias, como Las Nubes, Las Avispas, Las Ranas, Lisitrata.
EL ENSAYO. Obra escrita en prosa que trata con profundidad temas filosóficos, literarios, artísticos, históricos, etc., en los que el autor hace un análisis con base en su propia experiencia o erudición.
Alfonso Reyes: La Experiencia Literaria, del FCE;
Octavio Paz: Vislumbre de la India, Seix Barral, y además La Llama Doble, El Laberinto de la Soledad, El Arco y la Lira, Las Peras del Olmo, Posdata, Sor Juana Inés de la Cruz o las Trampas de la Fe, Tiempo Nublado;
Juan Villoro: De Eso se Trata, Anagrama;
Elías Canetti, Masa y Poder;
Francesco Alberoni, Enamoramiento y Amor.
EPIGRAMA. Composición poética breve, precisa, aguda, que expresa un solo pensamiento principal, generalmente festivo o satírico.
“Amor: Admira el arte del arquero: /no toca el cuerpo y rompe corazones”. “Primera cita: El deseo la empuja hacia el encuentro, /la retiene el recelo; entre contrarios, /estandarte de seda, quieta, ondea /y se pliega y despliega contra el viento”. De Kalidasa (Tomado de Octavio Paz, Vislumbres de la India).
LA CRÓNICA. De este género para tener una idea precisa de qué trata basta leer:
A Ustedes les Consta, que es una antología de la crónica en México, y Los Mil y Un Velorios, de Carlos Monsiváis;
Gabriel García Márques, Crónica de una muerte anunciada.
MEMORIAS O AUTOBIOGRAFIA. No es necesario dar una definición. Basta leer:
Pablo Neruda, Confieso que he Vivido;
Gabriel García Márques, Vivir para Contarlo;
Permiso para Vivir, de Alfredo Bryce Echenique;
Augusto Monterroso: Los Buscadores de Oro, Alfaguara.
Como investigación biográfica cabe incluir el excelente trabajo de Tita Valencia Nieto, Urge Decir Te Amo (1932-1942), editado por El Colegio de San Luis, Colección Literaria.
LA NOVELA. Obra literaria en que se narra una acción fingida en todo o en parte, y cuyo fin es causar placer estético por medio de la descripción de sucesos o lances interesantes, de caracteres, de pasiones y costumbres. A diferencia del cuento, presenta un mayor número de personajes, más desarrollados a través de distintas historias.
Francisco Quevedo, El Buscón;
Carlos Fuentes, Terra Nostra;
James Joyce, Ulises;
Gabriel García Márques, Cien Años de Soledad;
Adolfo Bioy Casares, Dormir al Sol;
Camilo José Cela, La Familia de Pascual Duarte;
Mario Vargas Llosa, Pantaleón y las Visitadoras;
Dauno Tótoro Taulis, La Sonrisa del Caimán y Los Tiempos de la Caimaguana, de Ceibo Producciones;
Mario Benedetti, La Borra del Café.
EL CUENTO. Breve relato o narración, oral o escrita, de un suceso imaginario. Es una de las formas más antiguas de la literatura popular. Ramón Menéndez Pidal escribió una antología de cuentos de la literatura universal.
Sainz de Robles en su libro Cuentistas Españoles del siglo XX, dice “El cuento es, de los géneros literarios, el más difícil y selecto. No admite ni divagaciones ni los preciosismos del estilo”.
Se recomienda ver el Hogar del escritor Luis López Nieves: www.ciudadseva.com.
Dice Gabriel García Márques en el Prólogo de sus extraordinarios Doce Cuentos Peregrinos que “el esfuerzo de escribir un cuento corto es tan intenso como empezar una novela hay que definir todo: estructura, tono, estilo, ritmo, longitud y a veces hasta el carácter de algún personaje. Lo demás es el placer de escribir, el más íntimo y solitario que pueda imaginarse”.
No es fácil trazar la frontera entre cuento largo y novela corta. Características:
1) ficción aunque puede inspirarse en hechos reales;
2) el cuento tiene una estructura de hechos entrelazados, acción de fuerzas opuestas y consecuencias o desenlace;
3) todos los hechos se encadenan en una sola sucesión de los mismos. Puede distinguirse entre cuento policíaco, de ciencia ficción, fantástico, infantil, de terror, de suspenso, de humor, histórico, romántico. Sin embargo, puede aplicarse al cuento el aforismo que dice “no sé describirlo, pero cuando lo leo sé que es un cuento”.
Para apreciar un cuento hay que leerlo con detenimiento, disfrutar el estilo del autor, no buscar sólo el desenlace. Por ejemplo, en Buen Viaje Señor Presidente, de los Doce Cuentos Peregrinos de Gabriel García Márques, se lee: “Llevaba el vestido azul oscuro con rayas blancas, el chaleco de brocado y el sombrero duro de los magistrados en retiro. Tenía un bigote altivo de mosquetero, el cabello azulado y abundante con ondulaciones románticas, las manos de arpista con la sortija de viudo en el anular izquierdo, y los ojos alegres”. Un poco más adelante: “Los años de la gloria y el poder habían quedado atrás sin remedio, y ahora sólo permanecían los de la muerte”.
Jan Neruda, Escenas y Arabescos, son “quince cuentos de un realismo expresionista que hoy se calificaría de mágico y que dejan al lector sumido en ensoñaciones entre amables y dolorosas”.
Jorge Luis Borges, El Aleph, contiene 18 cuentos que pertenecen al género fantástico, y El Libro de Arena, que contiene 13 cuentos.
Edgar Allan Poe, Cuentos de lo Arabesco y lo Grotesco.
Antón Chéjov, El Camaleón y otros cuentos.
Hermann Hesse, Relatos.
Oscar Wilde, El Fantasma de Canterville y otros cuentos.
David Herbert Lawrence, El Hombre que Amaba las Islas y El Hombre que Murió.
Nikolai Gogol, Cuentos de los Arabescos.
En Caleidoscopio, Reflujo de Palabras, se presenta un compilación de autores mexicanos, como Carlos Fuentes, José Agustín, Paco Ignacio Taibo II, Ángeles Mastretta, etc.
Marguerite Yourcenar, Cuento Azul,
Y así sucesivamente en cuanto a géneros, referencias de algunos autores y de algunas de sus obras recomendadas para su lectura.
