P Á G I N A   P R I N C I P A L


 

 

      Mi nombre es Dauno Tótoro Nieto, nací en 1937, soy mexicano, hijo de Raffaele Tótoro  y de María Luisa Nieto y descendiente de Rafael Nieto (los pormenores de la familia están en "Retrato de Familia").  

     Deseo mencionar que el propósito de este sitio es compartir mi experiencia en la escritura de cuentos, y para ello presento algunos que he escrito a partir de 1997. Pero también el propósito de este sitio es exhortar a los jóvenes y a los no tan jóvenes a incursionar en este fascinante género. Como puede fácilmente deducirse, en el año en que se abre este sitio (2011) he cumplido 74 años y he comenzado a escribir cuentos a la edad de 70 años. Este detalle, como aclaración puede tener algún sentido (no soy evidentemente un escritor de profesión), pero lo tiene más para mostrar que sea cual sea la edad que se tiene, basta desear y empeñarse en comenzar esta actividad para colmar la existencia de gran satisfacción. Dije “desear” porque de aquí parte todo, desear es el motor de arranque. Leer, organizar y seleccionar la lectura, tener disciplina, ensayar, persistir, observar, dejar que vuele la imaginación, romper la barrera del miedo a escribir, todo es producto de ese deseo y viene poco a poco, paso a paso. No hay que olvidar que “cada uno se define para siempre en un solo instante de su vida, en un momento en que un hombre se encuentra para siempre consigo mismo” (Jorge Luis Borges, Siete Noches, Fondo de Cultura Económica). Nunca sabremos si tenemos ciertas aptitudes, alguna vocación no revelada, si  no tratamos, si no intentamos encontrarlas. Sin embargo, para ser realistas, lo anterior no significa que siguiendo esos pasos esté garantizado que llegaremos a ser escritores, pero no hay peor intento del que no se hace. 

También el propósito de este sitio es interactuar con quienes ya han incursionado en este género, con escritores noveles. Conocer sus opiniones, sus puntos de vista y críticas a los cuentos que en este sitio se presentan será una contribución valiosa para mejorar el estilo, el desarrollo de la trama, la definición de caracteres y personajes, etc.,  de los cuentos que quedan por escribir. Así como en forma recíproca será útil para quien quiera compartir su propia experiencia en este campo. 

En una forma u otra es un medio para darnos a conocer, para difundir nuestro trabajo creativo ya que por lo general las puertas de las empresas editoras para nosotros están cerradas, porque no somos redituables… ¡hasta que nos conozcan! 

Hoy que recordar que todo  nos viene de los otros, de nuestros semejantes, por eso ser es pertenecer a alguien, a los otros, a la sociedad de la que formamos parte. No somos seres estáticos, encerrados en nosotros mismos, sino en perpetuo movimiento. “La vida no es un ensayo, aunque tratemos muchas cosas; no es un cuento, aunque inventemos muchas cosas; no es un poema, aunque soñemos muchas cosas. El ensayo del cuento del poema de la vida es un movimiento perpetuo; eso es, un movimiento perpetuo” (Augusto Monterroso)